
El juvenil mexicano Gilberto Mora inscribió su nombre con letras de oro en los libros de la FIFA. Al saltar como titular con la Selección Mexicana ante Ecuador en los 16vos de final del Mundial 2026, el canterano de los Xolos de Tijuana se convirtió en el segundo jugador más joven en la historia en disputar un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo.
Con apenas 17 años y 259 días, Mora se colocó en esta histórica lista solo por detrás de la leyenda brasileña Edson Arantes do Nascimento "Pelé". El astro sudamericano mantiene el récord imbatible desde el Mundial de Suecia 1958, cuando enfrentó a Gales en la segunda fase con 17 años y 239 días; una diferencia de apenas 20 días respecto al mediocampista azteca.
El motor del Tricolor de Javier Aguirre
La consolidación de Mora como la máxima promesa del balompié nacional no es casualidad. El estratega Javier Aguirre confió en él desde la Copa Oro 2025, certamen donde el juvenil fue pieza clave para que el Tricolor avanzara hasta la gran final y se coronara frente a Estados Unidos.
En la presente justa mundialista de 2026, el mediocampista ha tenido una participación activa en la fase de grupos:
Titularidades: Arrancó desde el inicio en los encuentros clave ante República Checa y Ecuador.
Revulsivo: Participó 24 minutos en el segundo tiempo durante el partido inaugural contra Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México.
Descanso: Solo se quedó en el banquillo en la sufrida victoria mexicana ante Corea del Sur en Guadalajara.
Con este histórico logro, Gilberto Mora no solo reafirma su rol como el motor actual de la Selección Mexicana, sino que despierta los reflectores del fútbol internacional en una de las vitrinas más importantes del deporte global.









































































