
NUEVA YORK, EE. UU. – El exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, compareció la tarde de este viernes 15 de mayo ante una Corte Federal de Manhattan, donde se declaró formalmente “no culpable” de los cargos que le imputa el Gobierno de Estados Unidos. La audiencia marca el inicio del proceso judicial contra el exfuncionario, quien es señalado por delitos graves relacionados con el tráfico internacional de estupefacientes y uso de armamento.
Mérida Sánchez, quien también ocupó cargos de seguridad en el estado de Puebla, estuvo asistido durante la sesión por un abogado de oficio y una intérprete, rechazando tajantemente todas las acusaciones en su contra.
La acusación del Departamento de Justicia estadounidense contra el exsecretario incluye una amplia gama de delitos vinculados a la delincuencia organizada:
Tráfico de drogas: Se le imputa la conspiración para distribuir y exportar hacia EE. UU. cargamentos de fentanilo, cocaína, heroína y metanfetamina.
Delitos de armas: Enfrenta cargos por la posesión y uso de armas de fuego en apoyo a operaciones de narcotráfico.
Nexos con organizaciones criminales: El pliego acusatorio sugiere que el exfuncionario utilizó su posición en las instituciones de seguridad para facilitar las actividades de cárteles en el pacífico mexicano.
El traslado de Gerardo Mérida Sánchez a territorio estadounidense se concretó tras una serie de movimientos tácticos reportados por el Gabinete de Seguridad de México:
Ingreso a Arizona: El pasado 11 de mayo, el exsecretario ingresó a Estados Unidos desde Hermosillo, Sonora, cruzando voluntariamente por la Garita de Nogales.
Custodia Inicial: Quedó bajo la resguardo del Servicio de Marshals de Estados Unidos en el estado de Arizona, antes de ser trasladado a Nueva York para su primera audiencia.
Cooperación Internacional: El Gobierno de México confirmó que mantiene comunicación constante con las autoridades del país vecino para colaborar en el intercambio de información relevante para el caso.
La declaración de "no culpable" es el paso inicial que abre la fase de descubrimiento de pruebas, donde la fiscalía neoyorquina deberá presentar las evidencias recabadas, que presuntamente incluyen testimonios de testigos protegidos e intervenciones de comunicaciones. Mérida Sánchez permanecerá bajo custodia federal sin derecho a fianza debido al alto riesgo de fuga y la severidad de las penas que podría enfrentar de ser hallado responsable.
Este caso se suma a la lista de altos mandos de seguridad mexicanos procesados en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, un tribunal que se ha especializado en el juzgamiento de figuras públicas vinculadas a la protección de grupos delictivos transnacionales.



