



MIAMI. – Gerard Piqué vuelve a estar en el centro de la polémica tras dejar plantados a sus hijos, Milan y Sasha, en Miami. El exfutbolista desvió su itinerario de viaje programado con los menores para trasladarse a Dubái, con el objetivo de celebrar el cumpleaños de su actual pareja, Clara Chía.
La decisión ha generado fuertes críticas en redes sociales sobre las prioridades parentales del exjugador.
El esperado encuentro entre el catalán y sus hijos finalmente se produjo de manera imprevista en un escenario público: la final de fútbol entre España y Argentina.
Piqué, quien asistió al evento deportivo, coincidió en el recinto con Shakira, encargada de conducir el espectacular y mediático show de medio tiempo del encuentro.
Testigos del evento señalaron la evidente tensión del momento, donde el exfutbolista no tuvo más opción que presenciar el masivo éxito de su expareja desde las gradas.
El episodio ha reactivado el debate público sobre la gestión del tiempo familiar por parte de Piqué tras la mediática ruptura con la cantante colombiana.









































































