


Cristian Castro volvió a llenar el Auditorio Nacional, pero entre ovaciones y looks renovados, el gran ausente fue el perdón de su madre, Verónica Castro.
El Show: Éxito total y desplantes familiares
Cristian Castro demostró que su poder de convocatoria sigue intacto al colgar el cartel de "Agotado" por segunda noche consecutiva en el Coloso de Reforma. Sin embargo, el brillo del escenario no pudo ocultar las grietas familiares. La gran esperada de la noche, Verónica Castro, dejó "plantado" a su hijo; los rumores en los pasillos confirman que la reconciliación entre la Vero y su "Gallito Feliz" todavía no está en el set de grabación.
Las que sí "facturaron" presencia
A diferencia de la madre ausente, quienes sí ocuparon la primera fila fueron su tía Angélica Rivera y su prima Sofía Castro. El cantante las saludó con un afecto desbordado, marcando un contraste helado con el olvido total hacia su hermano, Marcos Valdés, quien pasó desapercibido para el intérprete. Entre el público también se dejó ver Anahí, sumándose a la lista de celebridades que disfrutaron el show.
¿Nuevo desnudo a la vista?
A su llegada, un Cristian de excelente humor y con "nuevo look" agradeció los piropos de la prensa. Fiel a su estilo irreverente, el cantante soltó una bomba para sus fans: habrá más comerciales polémicos.
"Me gusta 'encuadrarme' y, además, me pagan muy bien", confesó entre risas.
Hijos académicos, no "locos"
Al ser cuestionado por sus hijos, el cantante presumió que ya son universitarios y tienen pareja, pero le dio todo el crédito a la madre de sus retoños:
• El destino: La academia y los libros.
• La responsable: su madre, Valeria Liberman, quien los "encaminó".
• La autocrítica: "Son muy diferentes al papá", admitió el cantante, reconociendo que sus herederos prefirieron la estabilidad al torbellino mediático que él representa.



