
SHANGHÁI, China — La Fórmula 1 y la Federación Internacional del Automóvil (FIA) anunciaron este domingo que las carreras programadas para abril en Bahréin y Arabia Saudí no se llevarán a cabo. La decisión responde a las crecientes preocupaciones de seguridad derivadas del conflicto bélico en Oriente Medio. El anuncio se realizó previo al Gran Premio de China, confirmando que no habrá eventos de reemplazo para cubrir el vacío de cinco semanas que se generará en el calendario oficial.
Stefano Domenicali, CEO de la Fórmula 1, y Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, enfatizaron que, aunque la medida fue difícil, la responsabilidad primordial del organismo es salvaguardar la integridad de la comunidad del deporte motor y su personal.
La suspensión de estas fechas altera significativamente la estructura de la temporada 2026:
Vacío Competitivo: Tras el Gran Premio de Japón (29 de marzo), la categoría reina no retomará la actividad hasta el Gran Premio de Miami (3 de mayo), resultando en una pausa de más de un mes.
Reducción de la Temporada: Sin sustituciones, el calendario se reduce a 22 carreras, igualando la extensión de la temporada 2023.
Logística Anticipada: La decisión se tomó con semanas de antelación debido a que el transporte de carga pesada (motores, chasis y equipamiento de hospitalidad) hacia Oriente Medio se realiza vía marítima y aérea con meses de preparación.
La FIA ha mantenido una postura firme respecto a la estabilidad de las regiones donde compite, citando precedentes de cancelaciones por causas de fuerza mayor:
Prioridad de Seguridad: A diferencia de 2022, cuando la F1 continuó en Yeda tras un ataque cercano, la escala del conflicto actual entre potencias regionales ha forzado una postura de precaución total.
Reprogramación Incierta: Aunque no se utilizó el término "cancelación definitiva", el saturado calendario de la segunda mitad del año deja poco margen para reubicar las pruebas de Bahréin y Yeda.
Respaldo de Equipos y Pilotos: Figuras como Kimi Antonelli (Mercedes) y directivos de Audi han manifestado su apoyo a las directrices de la FIA, priorizando el bienestar humano sobre los intereses comerciales.
La imposibilidad de organizar carreras alternativas en otros países se debe principalmente a la complejidad de la venta de entradas con tan poco margen de tiempo y a los compromisos de transmisión global. Los promotores locales de Bahréin y Arabia Saudí han expresado su apoyo a la decisión, alineándose con las medidas de seguridad nacional.
Se espera que la FIA y la Formula One Management (FOM) brinden una actualización sobre la posible recuperación de estas fechas en el tercer trimestre del año, dependiendo de la evolución de la situación diplomática en la región.



