
Denys Chantal Corona Rodríguez, de 27 años y expareja del boxeador Omar Chávez, hijo del excampeón Julio César Chávez, afirmó que el deportista la mantuvo privada de su libertad durante 13 días en una vivienda de Culiacán, Sinaloa, en mayo de 2025. Según su testimonio, también sufrió agresiones físicas y ahora teme por su vida.
Corona Rodríguez presentó la primera denuncia por violencia familiar el 4 de marzo de 2025. Declaró que recibió golpes en el rostro y el cuerpo. Omar Chávez no se presentó a las citas judiciales. El 20 de mayo de 2026 fue detenido en una audiencia en Aguaruto y al día siguiente vinculado a proceso por violencia familiar y lesiones, aunque quedó en libertad.
Sobre el presunto secuestro, la joven relató que dos hombres la contactaron con el pretexto de que Chávez quería hablar con ella y la llevaron a su casa. Allí, según dijo, la encerraron en un cuarto, le restringieron el celular y le amenazaron. Afirmó que el objetivo era que retirara la denuncia o regresara con él.
Desde su teléfono se publicaron historias en redes que simulaban una relación normal, contenido que ella atribuye al boxeador. Durante el encierro, indicó que le llevaban cajas de un supresor del apetito al que el boxeador habría desarrollado adicción. Cuando los cómplices se fueron, negoció su salida con el pretexto de comprar más pastillas y acudió directamente a la Fiscalía.
El 19 de mayo de 2025 amplió la denuncia para incluir lesiones dolosas y privación ilegal de la libertad.“Me querían muerta, no quieren que yo diga la verdad”, declaró Corona Rodríguez al medio Reforma. Actualmente vive fuera de México, dice no confiar en las autoridades y afirma recibir amenazas para que desista del proceso.
Criticó que Omar Chávez obtuvo suspensión condicional del proceso sin que ella otorgara el perdón.El caso se suma a los problemas legales de la familia. El hermano mayor, Julio César Chávez Jr., fue detenido en 2025 en Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa y cargos de tráfico de armas, deportado a México y luego liberado bajo libertad condicional.
Omar Chávez, quien también ha enfrentado problemas de adicciones y ludopatía reconocidos por su padre, enfrenta el proceso en libertad. Corona Rodríguez insiste en que busca justicia y que el agresor pague con cárcel.



