
Edith Sánchez, una mujer de 69 años que afirma haber sido empleada de confianza de Luis Miguel durante 25 años, ha alzado la voz para exigir el pago de una liquidación justa. Tras ser separada de su cargo en 2017, la afectada señala que no ha recibido la compensación económica que le corresponde por más de dos décadas de servicio ininterrumpido, en los cuales se encargó de la logística de viajes, vestuario y necesidades personales del artista durante sus giras.
Sánchez, quien ha sobrevivido a dos tipos de cáncer y actualmente padece diabetes, relató al diario El País que la relación laboral y de cercanía —en la que el cantante llegó a decirle que era "como su mamá"— se fracturó cuando ella tuvo que viajar a México para someterse a revisiones médicas esenciales. A partir de ese momento, el intérprete dejó de responder a sus llamados. En 2023, el equipo legal del "Sol de México" le ofreció una cantidad por salarios atrasados, la cual Sánchez rechazó por considerarla insuficiente.
"Me estaba cantando porque era mi cumpleaños, me hicieron una fiesta con mariachis y todo", recuerda Sánchez con nostalgia al mirar una fotografía de 1994 que constata su antiguo vínculo cercano con el artista. Sin embargo, contrasta que durante su tiempo de servicio trabajó "de día y de noche" y sin goce de vacaciones.
La excolaboradora enfatizó que su intención no es entablar una batalla legal mediática ni dañar la reputación del cantante. Su petición se centra exclusivamente en obtener los recursos necesarios para cubrir sus gastos médicos actuales y asegurar una vejez digna tras una vida dedicada al servicio del intérprete. Hasta el momento, los representantes de Luis Miguel no han emitido declaraciones oficiales respecto a estas demandas.



