
LOS ÁNGELES.– El mediocampista Mikel Merino se vistió de héroe de nueva cuenta al anotar el gol del triunfo en el minuto 88, con el que la Selección de España derrotó dramáticamente 2-1 a Bélgica para sellar su clasificación a las semifinales de la Copa del Mundo 2026, una instancia que el conjunto ibérico alcanza por apenas segunda vez en toda su historia.
El futbolista de Pamplona, quien ingresó de cambio en el tramo final del encuentro, aprovechó un rebote otorgado por el guardameta sustituto Senne Lammens —tras un potente disparo de larga distancia del defensor Pau Cubarsí— para empujar el balón al fondo de las redes y romper el tenso empate que prevalecía en el Rose Bowl.
El complemento inició con un ritmo trabado, lleno de faltas e interrupciones en el medio campo que anularon las aproximaciones de ambos bandos. Ante el escenario apretado, el estratega español Luis de la Fuente movió sus piezas al minuto 55 con los ingresos de Pedri y Ferran Torres, buscando recuperar el volumen ofensivo de la primera mitad. Por su parte, Bélgica respondió mandando a la cancha al histórico atacante Romelu Lukaku.
La balanza comenzó a inclinarse en el aspecto físico al minuto 65, cuando el arquero titular belga, Thibaut Courtois, presentó severas molestias musculares. Tras ser atendido por el cuerpo médico, el guardameta del Real Madrid no pudo continuar en el terreno de juego y se vio obligado a salir de cambio al 70', dejando la responsabilidad del marco en el juvenil Lammens para el cierre del partido.
Con la salida de Courtois, España adelantó líneas y comenzó a encimar la parcela baja de los "Diablos Rojos". Pese al dominio posicional de la "Roja", la zaga belga se mantuvo cohesionada y cerró los espacios, obligando a los ibéricos a recurrir a la media distancia. Cuando el partido parecía destinado inevitablemente al tiempo extra, apareció la jugada de Cubarsí y la oportuna definición de "nueve" por parte de Merino para desatar la euforia española.
Tras la anotación, el banquillo belga se fue con todo al frente en busca del milagro. El cuerpo arbitral compensó siete minutos de tiempo añadido, un periodo en el que Bélgica bombardeó el área española con centros constantes. Sin embargo, la línea defensiva comandada por Aymeric Laporte aguantó la presión de forma ordenada, consumiendo los últimos segundos hasta que se decretó el final del compromiso, consumando el histórico pase de España a la antesala de la gran final.



