
CIUDAD DE MÉXICO.– El exdirector interino de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), Derek S. Maltz, formuló un posicionamiento público en el que instó a las autoridades federales mexicanas, encabezadas por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, a cumplimentar las órdenes de detención con fines de extradición hacia la Corte de Nueva York en contra de servidores públicos recientemente acusados por el Departamento de Justicia estadounidense.
Sin detallar los nombres específicos en su pronunciamiento, la intervención del excolaborador de la administración de Donald Trump se vincula con los requerimientos judiciales internacionales dirigidos a diez funcionarios y exfuncionarios del estado de Sinaloa. La lista de solicitudes incluye al gobernador con licencia de dicha entidad, Rubén Rocha Moya, así como al senador Enrique Inzunza.
El desglose de los argumentos técnico-operativos vertidos por el exfuncionario federal norteamericano en plataformas digitales detalla las siguientes variables informativas:
Estrategia integral contra redes delictivas: Derek S. Maltz argumentó que las operaciones orientadas a neutralizar a las organizaciones dedicadas al tráfico de estupefacientes no pueden consolidarse de manera exitosa si no se confrontan los mecanismos de corrupción gubernamental que facilitan su operación. Puntualizó de forma descriptiva que las estrategias de seguridad pública deben enfocarse tanto en los actores materiales que ejecutan los actos violentos como en los servidores públicos que posibilitan la apertura de rutas logísticas y brindan resguardo a las células criminales.
Dependencia de estructuras comprometidas: El exdirector interino de la agencia detalló que el sostenimiento de las empresas delictivas transacionales depende en gran medida del involucramiento de dependencias comprometidas y redes delictivas. Estas facciones facilitan conductas punibles que abarcan el narcotráfico, el tráfico de personas, el lavado de activos, la extorsión y el despliegue de violencia en las regiones de influencia.
La postura del exfuncionario de la DEA redireccionó los indicadores de la agenda binacional hacia la necesidad de aplicar criterios de transparencia estricta en el ejercicio de las funciones públicas:
Pilares de la cooperación internacional: En su mensaje, Maltz enfatizó que cualquier planeación metodológica seria dirigida a mermar la capacidad operativa y financiera de los cárteles debe incorporar esfuerzos agresivos contra la corrupción. Asimismo, recalcó que se requieren investigaciones transparentes, esquemas sólidos de rendición de cuentas para los funcionarios que colaboren con grupos delictivos, y una estrecha articulación entre las instancias del orden internacional, federal, estatal y local.
Advertencia de adaptación criminal: Finalmente, el exmando de seguridad advirtió de manera institucional que mientras existan actores gubernamentales que brinden inmunidad y obtengan beneficios directos de las economías ilícitas de las organizaciones, las redes criminales mantendrán capacidades técnicas para adaptarse, mutar y sobrevivir a las estrategias de contención de los estados, concluyendo su intervención en este inicio.



