
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, señaló directamente a la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, como la única responsable del despido de 109 policías municipales. El mandatario estatal calificó de falsas las declaraciones de la edil, quien previamente había culpado al Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESESP) por la baja de los uniformados.
Durante una conferencia de prensa, Ramírez Bedolla aclaró tajantemente que el gobierno del estado carece de atribuciones en materia laboral sobre las corporaciones de seguridad locales. Explicó que los elementos separados de sus cargos no cumplieron con los controles de confianza ni de permanencia requeridos, debido a que las propias autoridades municipales omitieron enviarlos a dichos procedimientos legales.
Por su parte, el titular del SESESP, César Erwin Sánchez, respaldó la postura del gobernador al desmentir cualquier orden o recomendación para separar de sus funciones a los policías de Uruapan. La dependencia recalcó que la administración, contratación y baja del personal policial recae de manera exclusiva en los 113 ayuntamientos de la entidad, conforme a sus normativas internas.
Finalmente, el organismo estatal recordó que para que cualquier elemento pueda ser debidamente credencializado y permanezca en activo, es un requisito indispensable aprobar los exámenes de control de confianza y acreditar los cursos de formación inicial correspondientes. Con estas declaraciones, el conflicto institucional entre el gobierno estatal y el municipio de Uruapan escala tras la baja masiva de los elementos de seguridad.









































































