
PARÍS — Entre lágrimas y ovaciones, Céline Dion reapareció este sábado en los escenarios de la Plenitude Arena en París, marcando su esperado regreso musical tras seis años de ausencia debido a sus problemas de salud.
La reconocida intérprete canadiense, de 58 años, inauguró su nueva residencia de conciertos ante miles de espectadores con un sentido mensaje que conmovió a sus fanáticos. Vestida con un elegante atuendo negro, la artista abrió el espectáculo interpretando el clásico “On ne change pas”, tema que antecedió al momento más emotivo de la velada.
Superada por la emoción de volver a cantar en directo, la cantante no pudo contener el llanto frente a las cerca de 30,000 personas presentes. “Había prometido no llorar, no cumplo mis promesas”, expresó visiblemente conmovida ante la ovación del público. “Son lágrimas de alegría. Me alegro muchísimo de veros”, añadió.
Este retorno a los escenarios representa un hito fundamental en la vida de la intérprete de “My Heart Will Go On”, quien en 2022 reveló públicamente que padece el síndrome de la persona rígida. Este trastorno neurológico autoinmune causa rigidez muscular severa y espasmos espasmódicos, lo que limitó drásticamente su movilidad y su capacidad vocal, obligándola a cancelar de forma indefinida sus giras mundiales anteriores.
Para lograr esta reaparición y cumplir con los exigentes requerimientos físicos de una residencia de conciertos —la cual contempla múltiples fechas a lo largo de 2026 y 2027—, la ganadora del Grammy se sometió a un riguroso y prolongado proceso de rehabilitación que incluyó fisioterapia, entrenamiento vocal especializado y rutinas exigentes de acondicionamiento físico.
Durante su discurso en el escenario, Dion reflexionó sobre los retos de convivir con su condición médica: "Al vivir con ello día tras día, he llegado a aceptarlo. Y he decidido convertirlo en mi razón para vivir", afirmó, agradeciendo el apoyo incondicional y la paciencia de sus seguidores durante los años más difíciles de su convalecencia.



