
Las autoridades migratorias de Estados Unidos denegaron la entrada y deportaron a un grupo de 10 reconocidos creadores de contenido y artistas de México, Venezuela y Colombia.
Los afectados intentaron ingresar al país norteamericano bajo la figura de turistas; sin embargo, tras una revisión exhaustiva de sus dispositivos móviles y perfiles digitales, los agentes fronterizos descubrieron que viajaban para realizar actividades laborales remuneradas.
La detención y posterior retorno de los creadores de contenido ocurrió en los filtros de inspección de los aeropuertos de entrada, donde los oficiales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) detectaron inconsistencias en sus declaraciones. Al inspeccionar sus redes sociales, se constató que los involucrados ya tenían compromisos de trabajo, grabaciones y colaboraciones agendadas en territorio estadounidense.
Redes sociales: El filtro clave en la frontera
El endurecimiento de las revisiones por parte de las autoridades migratorias ha puesto especial foco en las plataformas digitales de los viajeros.
En este caso, las publicaciones y mensajes privados de los influencers fueron las pruebas principales que utilizaron los agentes para determinar que los extranjeros violaban los términos del visado de turismo (B1/B2).
Hasta el momento no se han revelado los nombres de los creadores de contenido para proteger sus procesos legales, pero se confirmó que las sanciones aplicadas incluyen la cancelación inmediata de sus visas y la prohibición de ingresar a Estados Unidos por un periodo de cinco años.
Expertos en migración reiteraron la importancia de tramitar visados de trabajo (como la O-1 o P-1 para artistas e influencers) antes de pactar cualquier evento comercial en dicho país.



