
CIUDAD DE MÉXICO — La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) confirmó el primer caso de gusano barrenador en la Ciudad de México, localizado en un perro de la alcaldía Tlalpan.
El hallazgo ha encendido las alertas sanitarias debido a la capacidad de propagación de esta plaga en zonas urbanas densamente pobladas.
El contagio se detectó tras una herida en la oreja del animal derivada de una pelea. Según el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), este caso se suma a una crisis nacional que acumula 22,882 registros desde noviembre de 2024 hasta mayo de 2026.
Los perros representan ya el 28% de los contagios totales, situándose como el segundo grupo más afectado después del ganado bovino.
Especialistas de la UNAM advierten que el aumento de las temperaturas y la población de perros en situación de calle son factores que aceleran la reproducción de la mosca causante de la infestación.
Aunque la enfermedad no se transmite de forma directa entre individuos, la presencia del insecto en la capital eleva el riesgo de miasis tanto en mascotas como en seres humanos, pudiendo provocar choque séptico o incluso la muerte si no se trata a tiempo.
Para prevenir complicaciones, las autoridades recomiendan inspeccionar constantemente a las mascotas en busca de heridas con olor fétido, inflamación o presencia visible de larvas.
En caso de detección, es indispensable acudir al veterinario para realizar la extracción profesional, limpieza profunda y tratamiento con antisépticos específicos.









































































