
AUSTIN, Texas.– El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) confirmó el hallazgo de un becerro infectado por el gusano barrenador (Cochliomyia hominivorax) en el sur del estado de Texas. La detección de este espécimen parasitario representa el primer caso documentado en territorio estadounidense en seis décadas, un acontecimiento que ocurre a pesar de que las fronteras comerciales con México se mantienen cerradas a la importación de ganado en pie desde hace más de un año con el fin de contener la propagación de la plaga.
Las determinaciones del laboratorio biológico, el despliegue de las alertas pecuarias y el endurecimiento de las revisiones de tránsito terrestre.
El desglose del informe técnico emitido por las agencias agropecuarias y las variables de sanidad animal detalla las siguientes incidencias informativas:
Georreferenciación del caso: La larva fue localizada en un becerro de tres semanas de nacido en un rancho del condado de Zavala, en la región sur de Texas, una zona geográfica próxima a la franja fronteriza que divide a la entidad estadounidense de los estados mexicanos de Coahuila y Nuevo León.
Declaración institucional: La secretaria de Agricultura de la administración federal, Brooke Rollins, atribuyó de manera pública el arribo de la mosca parasitaria a las políticas de gestión fronteriza del periodo gubernamental previo, así como al movimiento ilícito de cabezas de ganado a través de la frontera.
Mecanismos de contención: La funcionaria estadounidense detalló que la presencia de la plaga en Norteamérica se preveía desde hace un año; sin embargo, sostuvo que las acciones de los productores ganaderos locales y los esquemas implementados por la administración de Donald J. Trump contuvieron el ingreso del vector biológico hasta este momento.
La restricción comercial que regula el intercambio pecuario binacional entró en vigor desde noviembre del año 2024. En aquella fecha, las autoridades federales de Washington determinaron clausurar los puertos fronterizos al ingreso de bovinos vivos procedentes de México, luego de que las agencias sanitarias mexicanas detectaran focos activos del gusano barrenador en los límites de su frontera sur con Centroamérica.
Esta medida de cuarentena internacional ha afectado de manera directa a miles de ganaderos y trabajadores del sector agropecuario mexicano que dependían de la exportación a gran escala, forzando a la cadena de suministro a reorientar e integrar su producción hacia los canales de comercialización y consumo del mercado interno. Cabe destacar que, pese a la proximidad geográfica del hallazgo en Texas, estados fronterizos como Chihuahua y Sonora —históricamente catalogados como los mayores exportadores de ganado hacia la Unión Americana debido a sus estrictos estatus sanitarios— no registran un solo caso positivo del gusano barrenador en sus hatos ganaderos.



