
Al menos tres aeronaves militares de las Fuerzas Armadas mexicanas y la Guardia Nacional se movilizaron hacia el estado de Sinaloa durante las últimas horas. El despliegue aéreo coincide con la incertidumbre política generada en la entidad, luego de que el gobernador Rubén Rocha Moya solicitara nuevamente licencia a su cargo a solo 33 horas de haberse reincorporado a sus funciones ejecutivas.
De acuerdo con registros de la plataforma de rastreo aéreo Flightradar24, un helicóptero MI-17 de la Secretaría de Marina (SEMAR), con matrícula ANX-2209, despegó el sábado por la tarde desde Guadalajara, Jalisco, aterripando dos horas más tarde en el puerto de Mazatlán. Esta unidad aérea se ha empleado habitualmente para tareas de adiestramiento y apoyo logístico en la región.
A la par de este movimiento, un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) con matrícula N53-4LB se trasladó desde la Base Aérea Militar No. 5 en Jalisco hacia Mazatlán, para posteriormente volar a la capital, Culiacán. En este último destino, la aeronave ha realizado múltiples trayectos operativos de corta duración. Asimismo, un avión de la Guardia Nacional realizó un vuelo directo desde la Ciudad de México hacia el municipio culichi para retornar a la capital pocas horas después.
Este incremento en la actividad aérea de las fuerzas federales se complementa con el arribo por vía terrestre y aérea de aproximadamente 2,000 elementos del Ejército Mexicano. La llegada del contingente militar busca reforzar las tareas de vigilancia y mantener el control de la seguridad ciudadana ante el contexto actual de inestabilidad institucional.
Las herramientas de monitoreo aéreo detectaron además la presencia de un avión Airbus C-295W perteneciente a la Marina sobrevolando las inmediaciones del espacio aéreo sinaloense. Aunque la trayectoria final de esta última unidad no fue publicada en la plataforma, las autoridades mantienen la presencia de las fuerzas de seguridad en puntos estratégicos de la entidad.



