
LOS ÁNGELES, EE. UU.– La selección nacional de fútbol de los Estados Unidos registró su primera derrota en el certamen mundialista al caer con un marcador de 3-2 frente al representativo de Turquía, en las instalaciones del Estadio Los Ángeles.
Pese al resultado adverso en la última jornada de la fase regular, el destino de ambas escuadras no sufrió modificaciones en la tabla general: el conjunto norteamericano aseguró su clasificación a la siguiente ronda como líder definitivo del Grupo D con seis unidades, mientras que la escuadra europea concluyó su participación en el torneo al finalizar en la tercera posición con tres puntos.
Estrategia inicial y apertura: El partido se caracterizó por una propuesta de juego abierta desde los primeros minutos ante un aforo completo en el graderío del recinto angelino. La escuadra local inauguró el tablero electrónico apenas al minuto 3 por conducto del defensor Auston Trusty, quien capitalizó una acción ofensiva en el área rival para adelantar provisionalmente a los anfitriones.
Remontada de la escuadra europea: La selección de Turquía, bajo la dirección técnica de Vincenzo Montella, estableció un bloque ordenado en el mediocampo y aprovechó las imprecisiones de la alineación alternativa dispuesta por el estratega local. Arda Güler firmó el empate al minuto 10 mediante una definición en la zona de meta, mientras que Baris Alper Yilmaz concluyó una transición colectiva al minuto 31 para fijar el 2-1 antes del descanso.
Modificaciones en el esquema norteamericano: Para el periodo complementario, el director técnico de los Estados Unidos, Mauricio Pochettino, ejecutó variantes e ingresó al terreno de juego a elementos que habitualmente forman parte del cuadro titular, incluyendo al delantero Christian Pulisic, con el propósito de recuperar la posesión del esférico. La respuesta táctica dio resultados parciales al minuto 49, momento en que Sebastian Berhalter ejecutó un disparo de media distancia para decretar la igualada momentánea a dos anotaciones.



