
CIUDAD DE MÉXICO.- Lo que inició como una tierna caminata por Paseo de la Reforma ha llevado a Merlín, el famoso "pato mundialista", a la cima de la Copa del Mundo. La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) anunció oficialmente el nombramiento del ave como embajador oficial de la Ciudad de México, consolidando su estatus como fenómeno viral global y amuleto de la afición.
Este reconocimiento llega tras el furor desatado por el ave luego del primer triunfo de la Selección Mexicana en la fase de grupos del certamen, convirtiéndose de inmediato en la mascota no oficial del combinado azteca.
Invitado de honor en el FIFA Fan Fest
La fiebre por Merlín ha cruzado fronteras y capturado el interés de los altos mandos del balompié internacional. Previo a su distinción como embajador capitalino, el carismático pato fue nombrado embajador del partido entre México y Corea del Sur el pasado jueves 18 de junio.
Gracias a este nombramiento, Merlín y su familia humana recibieron un trato VIP durante la jornada mundialista:
Huéspedes de honor: Fueron invitados especiales en el FIFA Fan Fest de la CDMX.
Celebridad local: Convivieron con miles de aficionados que buscaban una foto con la sensación de internet.
Impacto global: Su historia ya le da la vuelta al mundo a través de diversas plataformas digitales.
Un origen humilde y viral
La historia comenzó de manera casual, cuando Merlín fue captado paseando junto a su familia mientras ellos realizaban su jornada laboral en las calles de la capital. La imagen de la pequeña ave con un atuendo especial conquistó los corazones de los internautas tras el debut de la Selección.
Hoy, lo que empezó como una anécdota urbana se ha transformado en una de las campañas de color y relaciones públicas más exitosas y espontáneas en la historia reciente de los Mundiales para la Ciudad de México.



