
PLAYA DEL CARMEN, Q. ROO.– Una severa acumulación de sargazo ha encendido las alarmas en diversos sectores de Playa del Carmen, donde la macroalga ha alcanzado hasta el medio metro de altura en algunas zonas costeras.
El fenómeno no solo impide el acceso y disfrute de las playas, sino que genera olores fétidos debido a su descomposición, provocando pérdidas económicas y una afectación directa a la experiencia de miles de turistas que visitan el destino.
A pesar de la gravedad de la situación, hoteleros, comerciantes y visitantes locales denuncian que diversas zonas turísticas clave permanecen en el olvido por parte de los tres órdenes de gobierno.
Señalan que la falta de cuadrillas de limpieza suficientes y de barreras de contención marítima eficaces mantiene inhabilitadas áreas completas que antes eran el principal motor económico de la región.
El problema va más allá de lo visual; la descomposición del sargazo en la orilla despide gases que tornan el ambiente desagradable para los bañistas, obligándolos a retirarse de los arenales.
Prestadores de servicios turísticos afirman que esta problemática ahuyenta de manera inmediata al turismo, mermando las ganancias de restaurantes, artesanos y hoteleros que dependen del flujo diario de visitantes.
A pie de playa, la molestia es generalizada. Turistas nacionales e internacionales expresan su frustración al encontrarse con un panorama muy distinto al prometido, cuestionando la falta de mantenimiento e inversión pública para rescatar estos espacios naturales.
Hasta el momento, las acciones de mitigación implementadas por las autoridades locales han resultado insuficientes ante el volumen de alga que recala diariamente.
La comunidad empresarial y civil exige un plan de contingencia de fondo y urgente, advirtiendo que el abandono de las playas podría costar caro a la reputación internacional de la Riviera Maya.



