
CIUDAD DE MÉXICO.– En sus primeras declaraciones oficiales tras asumir formalmente el cargo como nuevo director técnico de la Selección Mexicana, Rafael Márquez dirigió un mensaje claro y directo a la afición a través de las cámaras de Azteca Deportes, solicitando unión, respaldo y un voto de confianza para esta nueva etapa institucional del equipo nacional.
El histórico exjugador y ahora estratega del combinado tricolor aprovechó el espacio para reconocer el apoyo incondicional que los seguidores han brindado desde las gradas. Márquez destacó que el aliento del público fue un factor que creció paulatinamente, demostrando la fe en el grupo: "Primero que nada, agradecer el apoyo que recibimos... realmente fue increíble. Creo que obviamente el apoyo fue de menos a más, creyendo en el equipo", expresó.
Consciente de las altas exigencias que implica el banquillo nacional, el "Káiser" estableció cuál será la línea de trabajo bajo su mando, fijando como meta principal potenciar el rendimiento y mantener las bases positivas que se han venido desarrollando en el entorno deportivo.
En ese sentido, el timonel dejó en claro su postura editorial:
Búsqueda de la excelencia: "No me queda más que responderles y decirles que estoy comprometido a intentar ser mejor, a intentar llevar a un mejor nivel a la Selección".
Estabilidad y crecimiento continuo: Subrayó la importancia de "mantener este nivel que ha mostrado durante el Mundial 2026 y obviamente intentarlo mejorar".
Para cerrar su intervención, el entrenador nacional hizo una petición directa a los millones de aficionados que siguen el día a día de la Selección Mexicana, exhortándolos a cerrar filas en torno al cuerpo técnico y los jugadores de cara a los próximos compromisos internacionales.
"No me queda más que decirles que sigan apoyándonos, que crean en este proyecto, que crean en el trabajo, que crean en el esfuerzo que estamos haciendo en conjunto para intentar lo que todos queremos: tener un mejor fútbol".
Con estas declaraciones se marca el inicio formal de la era de Rafael Márquez al frente de la escuadra mexicana, definiendo el tono de liderazgo que buscará transmitir tanto dentro como fuera de la cancha.



