
MIAMI — Expertos en seguridad alimentaria y autoridades sanitarias han emitido recomendaciones clave para prevenir infecciones por ciclosporiasis, un brote parasitario común durante los meses de verano. Entre las principales pautas destaca el consumo de vegetales con baja superficie de adherencia y frutas de cáscara gruesa, mientras que se aconseja evitar o extremar precauciones con alimentos de hoja verde como la lechuga.
La ciclosporiasis es provocada por el parásito Cyclospora cayetanensis, el cual se transmite principalmente por el consumo de agua o alimentos contaminados con materia fecal. Este microorganismo suele alojarse en pliegues y texturas rugosas de ciertos vegetales, lo que dificulta su eliminación únicamente mediante el lavado con agua.
Para mitigar el riesgo de contagio sin descuidar una alimentación balanceada, especialistas en salud pública identifican cinco grupos de frutas y verduras con menor probabilidad de retener el parásito:
Plátanos y bananos: Su cáscara gruesa actúa como una barrera natural impenetrable para el microorganismo.
Cítricos (naranjas y mandarinas): Al retirarse la piel exterior antes de ingerirlos, el riesgo de contaminación interna es mínimo.
Manzanas y peras: Poseen superficies lisas que facilitan la limpieza adecuada y la eliminación de residuos.
Zanahorias y tubérculos pelados: Al desarrollarse bajo tierra y consumirse pelados o cocidos, la exposición directa a agua de riego contaminada disminuye.
Aguacates: Su corteza rugosa protege la pulpa comestible, siempre que se lave el exterior antes de cortarlo.
Por el contrario, la lechuga, el cilantro, las espinacas y las frambuesas encabezan la lista de alimentos de alto riesgo durante los picos epidémicos. La estructura foliar y las pequeñas cavidades de estos productos permiten que las microscópicas esporas del parásito queden atrapadas en la superficie, haciendo que la desinfección doméstica convencional resulte insuficiente.
Los síntomas más comunes de la infección incluyen diarrea persistente, pérdida de apetito, cólicos abdominales, náuseas y fatiga. Ante la presencia de estas manifestaciones clínicas tras ingerir vegetales crudos, los médicos recomiendan acudir a un centro de salud para recibir el tratamiento antiparasitario adecuado.
Las autoridades sanitarias enfatizan que la cocción a altas temperaturas destruye eficazmente al parásito, por lo que sugieren consumir vegetales hervidos o salteados mientras persistan las alertas de salud pública.
Asimismo, instan a lavar adecuadamente todos los productos frescos con agua corriente, frotar las superficies firmes con cepillos limpios y mantener una estricta higiene de manos antes y después de manipular alimentos en la cocina.



