
Colt Gray, el adolescente de 16 años responsable del tiroteo en la escuela secundaria Apalachee High School, se declaró culpable este viernes de los 55 cargos que enfrentaba por el ataque ocurrido el 4 de septiembre de 2024 en el condado de Barrow, Georgia.
El joven, procesado como adulto, admitió su responsabilidad en el asesinato de dos estudiantes de 14 años, Mason Schermerhorn y Christian Angulo, y de dos profesores, Richard “Ricky” Aspinwall y Cristina Irimie, además de las heridas causadas a otras nueve personas.
Durante la audiencia ante el juez Nicholas Primm, Gray respondió “Sí, su señoría” al confirmar que comprendía las consecuencias de renunciar a un juicio. Al declararse culpable de homicidio, enfrenta una sentencia mínima de cadena perpetua; el juez decidirá si tendrá posibilidad de libertad condicional tras escuchar los testimonios finales.
Familiares de las víctimas solicitaron la pena máxima sin libertad condicional. Breanna Schermerhorn, madre de Mason, afirmó que “esas decisiones fueron suyas y solo suyas”, mientras que Shayna Aspinwall, viuda del profesor Richard, describió el vacío irreparable y pidió evitar futuras audiencias para sus hijas.
La investigación reveló que Gray introdujo un rifle de estilo asalto oculto en el autobús escolar y planeó el ataque con diagramas. Su padre, Colin Gray, ya fue condenado en marzo por homicidio involuntario y asesinato en segundo grado por negligencia y por regalarle el arma utilizada.







































































