
Un problema técnico en la red y un incidente con el juez de silla marcaron el accidentado inicio del duelo generacional entre las dos grandes promesas del circuito.
El esperado choque de octavos de final del WTA 1000 de Miami entre Mirra Andreeva y Victoria Mboko comenzó con más tensión en la logística que en la raqueta. La rusa Andreeva (nº 10) se impuso en el duelo de "teenagers" a la canadiense Mboko (nº 9), en una jornada marcada por interrupciones insólitas y un susto que casi termina con el juez de silla por los suelos.
Una red rebelde y un susto en las alturas
Apenas iniciada la contienda, las jugadoras se vieron obligadas a detenerse durante ocho minutos debido a un fallo en la tensión de la red. Sin embargo, el momento de mayor tensión lo protagonizó el árbitro sueco Mohamed Lahyani. El cable de una cámara de televisión se enredó en la base de su silla de juez y, al tensarse, estuvo a punto de volcar la estructura con él encima. Varios operarios tuvieron que intervenir de urgencia para estabilizar la silla y evitar la caída del colegiado.
Andreeva impone su ley
Tras solventar los incidentes externos en el Hard Rock Stadium —que esta semana ya ha sufrido constantes retrasos por lluvia—, el tenis tomó el protagonismo. El morbo estaba servido: dos compañeras de dobles y rivales generacionales frente a frente.
Finalmente, la pupila de la española Conchita Martínez mostró una mayor solidez mental tras el parón. La rusa de 18 años supo gestionar mejor la accidentada jornada para superar a una Mboko que no logró encontrar su ritmo tras las interrupciones, dejando el cuadro de Miami con una favorita menos en pie.



