
NUEVO CASAS GRANDES, CHIH.– Una célula de tormenta severa, caracterizada por precipitaciones intensas, ráfagas de viento y caída de granizo, se desplazó esta tarde sobre la cabecera municipal de Nuevo Casas Grandes, manteniendo una descarga pluvial constante por un espacio estimado de treinta minutos.
El fenómeno meteorológico generó acumulaciones de agua y encharcamientos considerables en la red vial urbana por segundo día consecutivo, al tiempo que encendió las alertas en el sector hidroagrícola debido a los riesgos de defoliación e impacto mecánico que el granizo representa para las zonas de cultivo y huertos de la región.
Saturación de los sistemas de drenaje: La descarga pluvial concentrada en un lapso de media hora provocó el incremento inmediato de los niveles de agua en las principales calles y avenidas del municipio. Debido a que las superficies de rodamiento presentaban condiciones de humedad previas por las precipitaciones registradas el día de ayer, los terrenos alcanzaron niveles de saturación expeditos, derivando en vialidades anegadas que ralentizaron el flujo vehicular y requirieron el monitoreo de las corporaciones de vialidad.
Vulnerabilidad en las extensiones agrícolas: Especialistas en agronomía de la zona señalaron que la caída de granizo representa una de las variables climáticas de mayor riesgo para el desarrollo fenológico de las plantas en los campos de producción local. El impacto directo de los elementos congelados actúa como un vector de destrucción física que destruye la estructura foliar de los sembradíos y quiebra las ramas productivas en las huertas, lo que podría traducirse en mermas económicas para los productores de la cuenca.
Despliegue de los cuerpos de protección civil: Elementos de la Coordinación Municipal de Protección Civil iniciaron recorridos de supervisión técnica en los distintos sectores periféricos y comerciales con la finalidad de estructurar el recuento formal de las afectaciones materiales. Las dependencias locales informaron que en las próximas horas se emitirá un balance consolidado respecto a los daños en techumbres, caída de elementos fijos o interrupciones en el suministro de servicios básicos provocados por la fuerza del viento.



