
CHIHUAHUA.— Lo que comenzó como una fiesta nacionalista terminó en un foco de contaminación vial. Los aficionados que abarrotaron la emblemática glorieta de la estatua de Pancho Villa para celebrar el triunfo de la Selección Mexicana prolongaron el festejo hasta altas horas de la noche, dejando a su paso toneladas de desechos abandonados en la vía pública.
Al amanecer, el panorama en la zona era de total descuido. Entre los desperdicios que más sobresalen se encuentran cientos de botellas de vidrio, latas y cajas de cerveza, además de bolsas plásticas y envolturas de comida que invadieron tanto las banquetas como los carriles de circulación.
Molestia entre los conductores
Automovilistas y choferes del transporte público que transitaban por el lugar a tempranas horas expresaron su descontento ante la falta de civismo de los asistentes.
Varios conductores tuvieron que esquivar los envases de vidrio para evitar ponchaduras en sus neumáticos o accidentes mayores, ya que el viento dispersó los residuos por las avenidas principales.









































































