
EU.- Michael Irving Joseph De La Torre, de 34 años, fue arrestado y permanece en la cárcel del Condado de El Paso tras emitir una serie de amenazas violentas contra personal administrativo de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP). El acusado presuntamente sostuvo una campaña de hostigamiento por más de dos años, amenazando con realizar tiroteos y ataques físicos dentro del campus.
El sospechoso, quien ingresó a prisión el pasado 10 de abril, enfrenta múltiples cargos por acoso, hostigamiento y violación de órdenes de protección:
Naturaleza de los mensajes: A través de correos electrónicos y llamadas, De La Torre amenazó con apuñalar, disparar y violar a empleados de alto nivel.
Escenarios violentos: Las autoridades detallaron que el exestudiante hizo referencias a cometer asesinatos en el campus y a provocar un incidente de "suicidio por policía" (enfrentamiento letal con oficiales).
Antecedentes: El historial de acoso se remonta a 2022. A pesar de existir órdenes de protección desde 2023, el sujeto las violó enviando nuevos mensajes en enero de 2025.
La fiscal asistente, Veronica Vallejo, calificó los hechos como "horribles", destacando el miedo constante en el que viven los administradores afectados:
Refuerzo de seguridad: Dos empleados universitarios modificaron sus rutinas, tomaron entrenamiento en armas de fuego y uno de ellos adquirió un perro guardián.
Protección en el campus: Se reportó que uno de los administradores mantiene un bate de béisbol en su oficina como medida de defensa inmediata.
Perfil de las víctimas: Los afectados integran el equipo de Intervención Conductual y Evaluación de Amenazas, encargado precisamente de la seguridad estudiantil.
Durante la audiencia celebrada el domingo 12 de abril, el juez magistrado Ruben Nuñez tomó medidas severas:
Incremento de fianza: Debido al riesgo, la fianza por el cargo de acoso subió de 40 mil a 100 mil dólares.
Monto total: De La Torre permanece detenido con una fianza acumulada de 115 mil dólares.
Argumentos de la defensa: Su abogada, Alex Ramirez, señaló que el acusado padece ansiedad, depresión y PTSD. Asimismo, destacó que el sujeto posee una maestría y residía en Austin antes de ser capturado.
El caso sigue bajo investigación, mientras la comunidad universitaria de El Paso permanece alerta ante el desarrollo del proceso penal contra su exalumno.



