
CHIHUAHUA, CHIH.- Los apagones eléctricos en la zona norte de la ciudad, específicamente en la región de El Sauz, amenazan con provocar un desabasto de agua potable en la capital durante la próxima temporada de calor. Alan Falomir Sáenz, director ejecutivo de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JAS), alertó que las fallas en el suministro de energía van al alza y se concentran de manera crítica en el sector que dota el 40% del agua a la ciudad.
El funcionario explicó que la interrupción del servicio eléctrico impacta directamente en la capacidad de extracción y conducción del recurso. Una falla de apenas una a tres horas en los pozos de El Sauz obliga al organismo a realizar maniobras internas de emergencia para evitar cortes severos en el suministro doméstico.
Pérdidas históricas de agua por fallas de CFE
De acuerdo con los registros de la JMAS, el impacto de los ha alcanzado niveles históricos en lo que va del año:
Enero: 27,681 metros cúbicos dejaron de distribuirse.
Febrero: 27,718 metros cúbicos perdidos.
Marzo: 18,600 metros cúbicos fuera de circulación.
"Nosotros no tenemos ningún problema en nuestras instalaciones eléctricas, sino en la transmisión de energía", sostuvo Falomir Sáenz, aclarando que la infraestructura interna de los pozos fue modernizada en su totalidad.
Infraestructura eléctrica insuficiente
El titular de la JMAS atribuyó la problemática de forma exclusiva a las líneas de transmisión operadas por la Comisión Federal de Electricidad (CFE). A pesar de que la paraestatal realizó modificaciones en su red de distribución meses atrás, los incidentes continúan.
Ante la falta de garantías por parte de la CFE para los meses de verano —cuando la demanda de agua se dispara—, la JMAS se mantiene operando los tanques de almacenamiento a un 80% y 85% de su capacidad como medida de mitigación para asegurar el servicio regular a los usuarios.



