
CIUDAD DE MÉXICO.– El entorno de Altagracia Ugalde Motta, conocida artísticamente como Ana Bárbara, se encuentra en un punto crítico. En las últimas horas ha trascendido que la "Reina Grupera" atraviesa un alarmante bache de salud que compromete la visión de uno de sus ojos, una situación médica que, según fuentes allegadas, se ha agudizado debido a los altos niveles de estrés provocados por una ruptura familiar sistémica, demandas laborales y el aislamiento de sus seres queridos.
El detonante de la crisis interna comenzó tras una serie de fuertes fricciones entre la cantante y su actual esposo, Ángel Muñoz. A pesar de los conflictos de pareja, la intérprete de “Lo busqué” optó por delegar el control absoluto de sus empresas, contratos y finanzas a Muñoz.
Esta decisión conllevó el despido inmediato de su hermana, Antero "Bibi" Ugalde, quien fungió como su mánager y administradora de confianza durante casi tres décadas. Ante la falta de acuerdos y una indemnización conforme a la ley, "Bibi" ha iniciado formalmente un proceso legal por la vía laboral en contra de la artista, un golpe que ha fracturado definitivamente la dinastía Ugalde.
Personas cercanas a la cantante han manifestado su profunda preocupación por su drástico cambio físico. La combinación de la presión mediática, el pleito legal con su hermana y los problemas maritales han provocado que Ana Bárbara presente una extrema delgadez que ya es notoria en su entorno privado.
A esto se suma un marcado aislamiento social y familiar:
Distanciamiento filial: Sus hijos mayores se han trasladado a la ciudad de Cancún, Quintana Roo, manteniéndose al margen de la situación de su madre.
Círculo cerrado: La cantante habita actualmente solo con su hijo menor y su esposo, quien restringe el acceso de terceras personas al domicilio y a las comunicaciones de la artista.
Impacto psicosomático: Especialistas señalan que la afección ocular que pone en riesgo su vista podría estar directamente vinculada a picos de presión arterial alta y desgaste inmunológico derivados de la crisis familiar.
Este no es el primer conflicto que aleja a Ana Bárbara de su núcleo. Durante años, la relación con su padre, don Antero Ugalde, y su hermano José Francisco (quien también la ha reclamado por la coautoría de varias canciones) ha sido intermitente. Sin embargo, el despido y la demanda de "Bibi" representan el escenario más complejo para la potosina, dado que su hermana era considerada su principal pilar emocional y operativo en la industria musical.
Situación actual: Hasta el cierre de esta edición, ni los representantes legales de la cantante ni su esposo han emitido comentarios oficiales sobre la demanda laboral o los reportes médicos de su salud visual. Sus fanáticos han volcado muestras de apoyo en plataformas digitales en espera de un reporte oficial.



