
CHIHUAHUA, Chih.– Una intensa movilización por parte de diversas corporaciones de seguridad y rescate se registró en el primer cuadro de la ciudad, luego de que ingresara un reporte a la línea de emergencias 911 alertando sobre la presunta colocación de un artefacto explosivo en un sector comercial del centro histórico. Células preventivas de la Dirección de Seguridad Pública Municipal y personal especializado desplegaron un cerco de inspección que abarcó varias cuadras peatonales, concluyendo las diligencias operativas con saldo blanco tras descartarse de manera formal cualquier situación de riesgo o peligro para la ciudadanía.
Las maniobras de escrutinio vial, el establecimiento de los perímetros preventivos por los primeros respondientes y la posterior desactivación de la alerta institucional.
El desglose de las actuaciones de los cuerpos de seguridad pública y las variables logísticas documentadas durante el operativo perimetral detalla las siguientes incidencias informativas:
Activación de los protocolos preventivos: El despliegue de las unidades radiopatrullas se derivó de una llamada telefónica captada por los operadores del Centro de Cómputo, Comando, Comunicaciones y Control (C4). En la comunicación se afirmaba la presencia de una supuesta amenaza de bomba localizada de manera específica en la intersección de las calles Segunda y Libertad, un punto de alta afluencia peatonal y comercial.
Ampliación del cuadrante de búsqueda: Al arribar al sitio, los elementos adscritos al Grupo Beta —unidad de proximidad pedestre encargada de la vigilancia del centro histórico— en coordinación con agentes de la Policía Municipal, iniciaron recorridos detallados de inspección. Con la finalidad de asegurar el perímetro, las autoridades extendieron de forma sistemática la búsqueda de objetos sospechosos a lo largo del corredor comercial, abarcando hasta el cruce de las calles Quinta y Libertad.
Tras una exhaustiva revisión de locales comerciales, depósitos de basura, jardineras y pasillos de la zona urbana, los mandos operativos confirmaron de manera formal que no se localizó ningún artefacto explosivo, sustancia peligrosa o elemento anómalo que vulnerara la tranquilidad de los transeúntes y comerciantes establecidos del sector.
Los partes informativos preliminares emitidos por la corporación municipal indicaron que todo apunta con claridad a que el incidente correspondió a una llamada falsa o de broma realizada a las plataformas de auxilio. Debido al manejo técnico y discreto de la situación por parte de los oficiales de seguridad, no se registraron personas lesionadas, crisis nerviosas, ni se consideró necesario proceder con la evacuación de los inmuebles comerciales o de las oficinas gubernamentales colindantes, restableciéndose el flujo ordinario de las actividades económicas.



