
KINSHASA, República Democrática del Congo. — La propagación de rumores falsos, la desinformación y la persistencia de ritos tradicionales con animales salvajes han emergido como los principales obstáculos para frenar el nuevo brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC).
De acuerdo con reportes de organismos internacionales, estas prácticas y las falsas narrativas están dificultando la intervención de los equipos médicos y acelerando los contagios en la región de Ituri.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que el actual brote es provocado por el virus de Bundibugyo, una cepa que carece de vacunas o tratamientos aprobados a diferencia de brotes anteriores.
En este escenario, la desinformación que circula entre las comunidades locales ha provocado desconfianza hacia el personal de salud y resistencia a adoptar las medidas de aislamiento.
A lo anterior se suma la continuidad de ritos y costumbres que involucran el contacto directo o consumo de carne de animales salvajes, considerados reservorios naturales del virus.
Las autoridades sanitarias enfatizan que la manipulación de especies infectadas en zonas rurales mantiene activo el ciclo de transmisión inicial hacia los humanos.
Organizaciones humanitarias y brigadas médicas han intensificado las campañas de concientización comunitaria en las zonas afectadas.
La estrategia busca contrarrestar los mitos sobre la enfermedad y concientizar a la población sobre los riesgos de los funerales tradicionales que implican contacto con fluidos, con el fin de contener una emergencia que ya registra cientos de casos sospechosos en el continente africano.









































































