







GUADALAJARA, JAL. — En un acontecimiento histórico para la música mexicana, Alejandro Fernández congregó a miles de personas en las inmediaciones de la glorieta de La Minerva.
Con este concierto masivo y gratuito, "El Potrillo" superó el récord previo de asistencia impuesto en dicho monumento por la icónica banda de rock Maná, consolidando la noche como una de las más emblemáticas en la historia reciente de la capital jalisciense.
El evento, que combinó una producción técnica de primer nivel con el tradicional acompañamiento de mariachi, paralizó las principales arterias viales de la ciudad.
El objetivo central de la velada no solo fue el espectáculo musical, sino también el establecimiento de una monumental serenata colectiva que buscaba imponer una nueva marca global.
Supera la marca de Maná
La expectativa en torno a la presentación radicaba en el desafío logístico y de convocatoria frente a los números históricos de la entidad.
Maná había mantenido el récord de mayor concentración de espectadores en este punto neurálgico de Guadalajara; sin embargo, el arraigo de la dinastía Fernández logró congregar una marea humana que desbordó las avenidas Vallarta y López Mateos.
El intérprete de "Como quien pierde una estrella" agradeció la respuesta del público local y dedicó emotivos mensajes a sus raíces, destacando la importancia de mantener vivas las tradiciones musicales del estado en un escenario tan representativo.
Operativo de seguridad y saldo blanco
Debido a la magnitud del concierto, los tres niveles de gobierno desplegaron un robusto operativo de vialidad, protección civil y seguridad pública desde las primeras horas de la jornada.
Las autoridades estatales reportaron un saldo blanco tras la descongestión total de los accesos principales.
El festival urbano no solo significó un hito cultural para Guadalajara, sino también una importante reactivación económica para el sector comercial y turístico de la zona metropolitana, que recibió a miles de visitantes foráneos durante el fin de semana.



