
EU.- Este miércoles 1 de abril de 2026, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó a través de su plataforma Truth Social que el nuevo régimen de Irán le ha solicitado formalmente un alto el fuego.
Sin embargo, el mandatario estadounidense ha establecido una condición innegociable para considerar dicha petición: la reapertura total y garantizada del Estrecho de Ormuz.
Trump elogió al nuevo liderazgo iraní, describiéndolo como "mucho menos radicalizado y mucho más inteligente que sus predecesores". No obstante, su mensaje fue contundente respecto a las operaciones militares:
La condición: Estados Unidos solo considerará el alto el fuego cuando el Estrecho de Ormuz esté "abierto, libre y despejado".
La advertencia: Mientras esto no ocurra, Trump aseguró que continuarán "bombardeando a Irán hasta la aniquilación" o hasta que el país "regrese a la Edad de Piedra".
Retirada próxima: Estas declaraciones se suman a sus comentarios previos del martes, donde adelantó que prevé retirar a las tropas estadounidenses de Irán en "dos o tres semanas", al considerar que los objetivos principales (como evitar que Irán obtenga armas nucleares) están cerca de cumplirse.
El bloqueo de esta vía marítima, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, ha causado:
Un incremento significativo en los precios globales de los combustibles.
Tensiones económicas internacionales, con países como Emiratos Árabes Unidos calificando el cierre como una "extorsión económica global".
Críticas de Trump hacia aliados de la OTAN por no enviar barcos para reabrir la ruta por la fuerza.
Hasta el momento, la respuesta desde Teherán ha sido contradictoria:
Algunos medios y funcionarios iraníes han calificado las afirmaciones de Trump como "falsas y sin fundamento".
El presidente de la Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento iraní, Ebrahim Azizi, declaró que el estrecho se reabrirá, pero solo para quienes "cumplan con las nuevas leyes de Irán".
A pesar de las negativas públicas, se ha reportado el intercambio de mensajes directos a través del enviado especial de EE. UU., Steve Witkoff.



