
CHIHUAHUA, Chih.– La explanada exterior del Congreso del Estado de Chihuahua fue el escenario de una confrontación verbal de rúa entre dos agrupaciones de la sociedad civil con posturas contrapuestas respecto a la administración municipal de Ciudad Juárez.
El incidente se verificó de forma paralela a la mesa de trabajo que el alcalde de la localidad fronteriza, Cruz Pérez Cuéllar, sostenía al interior del inmueble con los integrantes de la Junta de Coordinación Política (Jucopo). Mientras un bloque de simpatizantes se movilizó para manifestar su respaldo a la gestión del edil, un grupo opositor se concentró de manera simultánea para solicitar la activación de mecanismos de fiscalización y juicio político, registrándose altercados verbales y aproximaciones físicas que alteraron transitoriamente el orden en el perímetro legislativo.
Coincidencia cronológica de las estructuras civiles: Las bitácoras de acceso del Congreso estatal indican que ambos contingentes arribaron a temprana hora al sector centro, ubicándose en los accesos principales del recinto. El escalamiento de la tensión política se detonó al unificarse la presencia de las pancartas de apoyo institucional al presidente municipal con los carteles de los manifestantes que demandaban la apertura de auditorías y procedimientos resarcitorios, lo que dio paso a una sucesión de arengas cruzadas que rompieron las condiciones ordinarias de convivencia ciudadana en la vía pública.
Mantenimiento de la interlocución legislativa: A pesar de las descalificaciones y el lenguaje de confrontación empleado en las escalinatas exteriores, los canales de atención de los coordinadores parlamentarios integrados en la Jucopo se desahogaron conforme a los tiempos preestablecidos. Las comisiones del Congreso mantuvieron la recepción de los planteamientos presupuestales y operativos presentados por la delegación juarense, aislando el desarrollo de la mesa técnica de los reclamos emitidos por los simpatizantes y detractores en el exterior del edificio.
Criterio de contención de los primeros respondientes: Ante el incremento en la intensidad de las protestas de rúa y las aproximaciones físicas entre los participantes de ambos bandos, los elementos de seguridad interna del Palacio Legislativo y las patrullas policiales de proximidad desplegaron un esquema de vigilancia pasiva. Los agentes mantuvieron su posición en los puntos de control perimetral, optando por no intervenir de manera física o restrictiva, permitiendo el desahogo autónomo de la libre manifestación de ideas bajo un criterio de prevención situacional.



