
Chihuahua.- La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, informó que instruyó a los titulares de todas las dependencias del Ejecutivo Estatal a realizar un ajuste del 30% en sus respectivos presupuestos. Esta medida forma parte de una estrategia integral de contención del gasto operativo para hacer frente a la disminución en la llegada de participaciones económicas provenientes de la Federación.
La mandataria estatal explicó que la reducción responde de forma directa a las políticas de distribución de recursos del Gobierno Federal, las cuales han afectado los ingresos transferidos a las entidades federativas. Además del recorte en el gasto corriente de las secretarías, la administración estatal evalúa mecanismos para reducir los costos de la nómina pública.
Al respecto, Campos Galván precisó que se buscan alternativas viables para optimizar los recursos humanos sin generar un impacto social negativo en el empleo:
"Estamos tratando de reducir nómina, pero eso significa que mucha gente se quede sin trabajo para sostener a sus familias, por lo que estamos buscando la mejor manera de hacerlo", puntualizó.
Como parte del plan de austeridad, este lunes se programaron reuniones de evaluación técnica entre las áreas financieras y operativas del estado. De manera prioritaria, la Secretaría de Hacienda y la Secretaría de Desarrollo Humano y Bien Común abrieron mesas de trabajo con el objetivo de identificar áreas de oportunidad donde sea posible generar ahorros económicos sin disminuir la calidad ni la cobertura de los programas sociales dirigidos a la población vulnerable.
Estos ejercicios de revisión presupuestal y de metas se realizarán de manera progresiva y coordinada con el resto de las secretarías del gabinete, con la finalidad de mantener el balance financiero de la entidad.
Finalmente, la titular del Ejecutivo Estatal reiteró que las modificaciones en el gasto público de Chihuahua no corresponden a un diseño de planeación local, sino que se derivan de factores de la política económica nacional.
"Esto es una respuesta a la decisión del gobierno de la 4T y de Morena de reducir las participaciones a los estados", concluyó la gobernadora, enfatizando que las finanzas estatales se mantendrán bajo un esquema de disciplina fiscal para garantizar la operatividad de los servicios esenciales en los municipios.



