
CHIHUAHUA.- Habitantes del fraccionamiento Residencial Leones realizaron una manifestación pública para exigir al desarrollador inmobiliario la entrega formal de la administración del complejo. Los inconformes señalaron que el proceso de transición debió concretarse desde el año 2022, pero las mesas de diálogo con las autoridades se detuvieron, provocando que el conflicto escalara nuevamente.
De acuerdo con Óscar Flores, presidente del Comité de Vecinos, el desarrollo habitacional comenzó a construirse en 2006. Para el año 2022, el complejo residencial cumplió con todas las condiciones legales y contractuales necesarias para que la gestión pasara a manos de los propietarios de las viviendas.
A pesar de que los colonos aseguran que la totalidad de los lotes ya fueron vendidos, la empresa constructora no ha finalizado los trámites de entrega-recepción de las áreas comunes y la operación del lugar.
El representante vecinal explicó que el conflicto no es nuevo y que anteriormente ya se habían logrado avances significativos. En el pasado, los colonos mantuvieron reuniones con representantes de la constructora, la Fiscalía local y la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento para concretar convenios de entrega.
Sin embargo, tras el cambio del funcionario público que coordinaba estas mesas de trabajo, las negociaciones se suspendieron y, según los afectados, el desarrollador inmobiliario optó por retractarse de los acuerdos preliminares que ya se habían planteado.
Ante la falta de avances, los residentes hicieron un llamado urgente a las autoridades competentes para que intervengan como mediadores y ofrezcan una solución definitiva al problema. Los manifestantes aclararon que su única intención es asumir el control administrativo del fraccionamiento, tal como se les prometió al adquirir sus patrimonios, para así poder gestionar de manera directa el mantenimiento, la seguridad y los servicios del residencial.



