
México.- Una nueva iniciativa de reforma, denominada "Plan B", busca implementar una reestructuración profunda en las administraciones municipales de todo el país. El proyecto plantea un recorte significativo en el número de regidores y establece prohibiciones estrictas contra el nepotismo en alcaldías y diputaciones locales, con el objetivo de reducir el gasto público y combatir la corrupción.
La propuesta legislativa establece límites máximos de integrantes en los cabildos, dependiendo del número de habitantes de cada demarcación. Esta medida obligaría a los ayuntamientos a operar con estructuras más compactas, eliminando plazas que la reforma considera excesivas.
Reducción de costos: Se estima un ahorro presupuestal considerable al disminuir los salarios y prestaciones de los regidores salientes.
Eficiencia administrativa: La reforma argumenta que cabildos más pequeños agilizan la toma de decisiones locales.
Uno de los puntos centrales del "Plan B" es la restricción para que familiares de funcionarios en funciones ocupen cargos de elección popular o administrativos en la misma jurisdicción. Esta prohibición aplica específicamente para:
Alcaldías y Presidencias Municipales: Evitar la sucesión de poder entre familiares directos.
Diputaciones Locales: Restringir el acceso a curules basándose en vínculos de parentesco.
Administración Pública: Frenar la contratación de familiares en puestos de confianza dentro del mismo nivel de gobierno.
De aprobarse, esta reforma obligaría a los estados a armonizar sus leyes locales en un plazo determinado. Los defensores de la iniciativa señalan que esto democratiza el acceso al poder, mientras que los críticos advierten sobre una posible vulneración a la autonomía municipal y la representatividad de las minorías en los cabildos.



