
CIUDAD DE MÉXICO. — El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, anunció que su partido mantiene una "disposición abierta" para negociar con los aliados tradicionales de Morena (PVEM y PT) con el objetivo de frenar el nuevo "Plan B" de la reforma electoral. Romero aseguró que, en la defensa de la democracia, "nada está escrito" y el blanquiazul está listo para dialogar y evitar propuestas que consideran perjudiciales para el país.
Los detalles de la estrategia
Durante un mensaje a medios, el líder panista subrayó que la prioridad legislativa es bloquear los puntos de la reforma que debilitarían al Instituto Nacional Electoral (INE). Según Romero, existen coincidencias con sectores del bloque oficialista que temen por la equidad en la contienda y la autonomía de las instituciones.
El contexto de la reforma
El nuevo "Plan B" llega en un momento de alta tensión política en este 2026, proponiendo cambios estructurales en el financiamiento de partidos y la selección de magistrados. La oposición busca evitar que Morena alcance la mayoría calificada necesaria para realizar cambios constitucionales, tentando a los partidos satélites con una "agenda de supervivencia" política.
Implicaciones políticas
Esta apertura representa un giro pragmático en la dirigencia de Romero Herrera, quien busca pasar de la confrontación directa a una estrategia de "bloque de contención" en el Congreso. De concretarse un acercamiento con el PVEM o el PT, el oficialismo podría perder el control absoluto sobre el calendario de las reformas prioritarias del Ejecutivo.



