
MIAMI, FL. – En una operación conjunta de tres días, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en colaboración con la Patrulla de Carreteras de Florida (FHP) y autoridades locales, detuvo a 152 ciudadanos extranjeros provenientes principalmente de México y Centroamérica. El operativo, enmarcado en los polémicos acuerdos de cooperación 287(g), tuvo como objetivo la localización de personas con antecedentes criminales, logrando la deportación inmediata de al menos 23 individuos durante las primeras 48 horas de la redada.
La agencia migratoria destacó que la operación se centró en individuos que representaban una amenaza para la seguridad pública, difundiendo perfiles específicos de los detenidos.
La detención masiva ocurre en medio de cuestionamientos sobre el uso de recursos públicos en Florida para tareas de control fronterizo y persecución de indocumentados.
Florida se ha consolidado como el estado con las políticas migratorias más agresivas de Estados Unidos, superando incluso a Texas en términos de implementación de leyes locales. Para los migrantes de México y Centroamérica, el riesgo de detención ha pasado de los centros de trabajo a las carreteras y vecindarios residenciales. Organizaciones de derechos humanos han condenado el uso de fondos de emergencia para estas redadas, calificándolo como un uso político del presupuesto estatal. Mientras tanto, el ICE asegura que continuará con estos operativos relámpago para “limpiar” las ciudades de delincuencia extranjera.



