
CIUDAD DE MÉXICO. – En un movimiento que ha generado controversia en los ámbitos legal y empresarial, una expareja sentimental de Servando Gómez Martínez, alias “La Tuta” —exlíder del cártel de Los Caballeros Templarios—, inició trámites ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) para registrar el nombre y apodo del capo como marca comercial. El objetivo de esta solicitud es obtener los derechos exclusivos para explotar el nombre en producciones cinematográficas, libros, artículos de vestir y diversos productos de consumo.
La solicitud, revelada recientemente, busca capitalizar el interés que generan las historias relacionadas con el crimen organizado en la cultura popular contemporánea.
Servando Gómez Martínez fue uno de los objetivos más buscados por el gobierno mexicano hasta su captura en 2015. Antes de ser líder criminal, se desempeñó como profesor de primaria, de ahí su apodo.
No es la primera vez que familiares de capos intentan registrar marcas; casos como el de “El Chapo” Guzmán han sentado precedentes complejos. El desafío para las autoridades radica en decidir si permitir el registro de un nombre asociado a la violencia y el dolor de miles de víctimas constituye una apología del delito o simplemente un ejercicio de derechos comerciales. De aprobarse, el nombre de “La Tuta” podría aparecer legalmente en estantes de tiendas y plataformas de streaming, integrándose formalmente a la lucrativa industria de la “narcocultura”.



