





CIUDAD DE MÉXICO. – Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum impulsa un "Plan B" de reforma electoral para frenar el gasto público, los dirigentes partidistas en México mantienen remuneraciones que superan los 94 mil pesos mensuales, a menudo bajo esquemas de opacidad.
Los ingresos bajo la lupa
A pesar de la narrativa de austeridad, los líderes de las principales fuerzas políticas perciben salarios financiados por recursos públicos que contrastan con la realidad económica del país. Entre los sueldos netos mensuales reportados recientemente destacan:
• Jorge Álvarez Máynez (MC): 94 mil 907 pesos.
• Andy López Beltrán (Morena): 94 mil pesos.
• Luisa María Alcalde (Morena): 87 mil pesos.
• Jorge Romero (PAN): 85 mil 705 pesos.
La estrategia del "cargo honorífico"
La reforma enviada al Senado apunta directamente a la falta de transparencia en leyes secundarias. Actualmente, figuras como Alejandro ‘Alito’ Moreno (PRI) y Alberto Anaya (PT) evaden el reporte de ingresos bajo la figura de "cargo honorífico", asegurando en la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT) que no reciben sueldo, a pesar de manejar presupuestos millonarios. Un caso similar es el de Karen Castrejón (PVEM), cuya remuneración simplemente no aparece en los registros oficiales.
El "Plan B" contra los privilegios
La propuesta presidencial busca modificar el artículo 30 de la Ley General de Partidos Políticos para obligar a las instituciones a transparentar cada peso que llega a los bolsillos de sus dirigentes.
Esta medida surge como respuesta a la negativa de reducir el presupuesto directo a los partidos. “No se debe destinar tantos recursos a los partidos... Seguimos insistiendo en disminuir privilegios”, sentenció la mandataria tras detectar que, tras las actualizaciones del fin de semana, datos de sueldos clave desaparecieron de la PNT.



